Mila y Carlos, dos Jalapeños que cruzaron el atlántico para triunfar

Carlos Pérez un hombre luchador originario de Jalapa, Nueva Segovia, tuvo una niñez muy dura el hambre y la escasez eran su rutina.Una sopa aguada, con una papa cuando tenía suerte, era su comida para todo el día para evitar recordar que debía comer se la pasaba jugando con su hermano el mayor tiempo del día.

Carlor recuerda que el Estado Nicaragüense envió a su padre a Hungría para que se formara cuando él era apenas un niño. Mientras tanto, su madre trabajaba como maestra de primaria. Los dos progenitores sufrían al ver que los bajos salarios y los racionamientos del gobierno no llegaban a cubrir las necesidades básicas del hogar.

Hace diez años cansado de la miseria y las pocas oportunidades decidió cruzar el atlántico con la intensión de llegar a Madrid ganar dinero y así apoyar económicamente a su familia quien se quedó en su natal Jalapa.

Logra llegar a la capital española Madrid  estando allá conoció a su mujer Mila, quien también es de Jalapa, se conocieron y confiesan que fue un amor a primera vista. Comenzaron su convivencia durmiendo en el suelo.  Mila licenciada en Derecho, trabajaba como empleada del hogar y él fue contratado como cocinero en una empresa en la que no le pagaron durante seis meses.

Mila y Carlos Volcanes

Mila y Carlos

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Cansados de la explotación que sufría Carlos decidieron sumaron los pocos ahorros que tenían y abrieron un restaurante de comida nicaragüense en Madrid en el año 2013.

Así fue como nació Restaurante Volcanes ubicado en la calle General Ramirez de Madrid, el restaurante no solo ofrece lo mejor de la cocina Pinolera sino también platos de toda la región centroamericana, esta idea fue de Carlos quien pensó ir más allá con el fin de crearse una clientela latina.. pero sin perder el sabor y sazón Nicaragüense.

Y sin duda la respuesta de los clientes fue todo un éxito a cuatro años de haber iniciado este proyecto culinario, hoy invierten 60.000 euros para abrir otro local en la capital española y emplean a 16 personas.

“Mila es el alma de la empresa, su cuchara, la sazón que da a los platos es la clave del éxito” Presume Carlos, con mucho orgullo, Mila no olvida los secretos de la cocina Pinolera y es así que en algunas de sus recetas usa el achiote 100% Nica.

Con el restaurante dando los frutos esperados la vida intenta golpearlos nuevamente cuando el padre de Mila murió, ella fue al entierro embarazada, dio a luz en Nicaragua y no pudo llevarse a su hija Camila a España luego de largos trámites logran llevarse a la pequeña cuando esta cumplió dos años.

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